lunes, 22 de septiembre de 2008

Galería fotográfica



Hija de familia bien, niña mimada y feliz, de pequeña tenía un cierto aspecto victoriano.

¿Quién podía imaginar que, con el tiempo, la angelical criatura, iba a emprender una lucrativa carrera de asesinatos que la llevaría a la fama y la convertiría en millonaria reina del crimen?




Agatha acompañada por su padre Frederick Alvah Miller en el jardin
de la mansión familiar de Ashfield en Torquay (Devon).



Corre el año 1924, Agatha está en la gloria. Casada con Archibald Christie, desde el día de Nochebuena de 1914, es madre de Rosalind, una niña que ya tiene cinco años.

Ha recorrido el Imperio, lo que para los ingleses significa haber dado la vuelta al mundo, y ha publicado cinco novelas. Empieza a ser popular, vuela hacia las cumbres de la fama y el éxito ha ahuyentado el fantasma de los apuros económicos. Sus finanzas son boyantes hasta el punto de permitirle comprar su primer automóvil, un Morris.


 Agatha en Honolulu (Hawai) junto a su tabla de surf (1924)

En 1924, Archie fue requerido por el Major Belcher, director de la British Empire Mission, para que le acompañase en un viaje que les llevaria a los confines del Imperio. Agatha también fue invitada, y juntos recorrieron Canada, Hawai, Nueva Zelanda, Australia o Sudáfrica en un viaje que se alargaria durante más de diez meses. En su Autobiografia la escritora define este viaje como "una de las cosas más excitantes que le habian ocurrido en la vida".

La pareja aprovecha para pasar un mes de vacaciones en Honolulú practicando el surf, deporte que había experimentado anteriormente en África del Sur.


Con Rosalind, su hija. La tristeza asoma en la mirada de Agatha.
Ha muerto su madre, y Archibald, el esposo que parecía fiel, se ha enamorado de otra.


Enero de 1946. Agatha Christie trabajando en su gabinete de Greenway House.

La novelista se encuentra en toda su plenitud creadora, escribe dos novelas al año. Más adelante la bastará con escribir una para vivir bien. “Si escribiese más -comentará- aumentaría las finanzas de Hacienda, que suele gastarse el dinero en cosas tontas. No merece la pena”.


Tras el divorcio con Archibald, Agatha conoce a Max Mallowan, un arqueólogo que se le declaró diciendo: “¿Quieres compartir el futuro con alguien cuya profesión consiste en desenterrar muertos?” a lo que Agatha respondió: “Me encantan los cadáveres. Vivo de ellos”.

Y se casaron el 11 de septiembre de 1930, boda que fue el principio de la vitalicia aventura romántica de Agatha Christie. Y juntos viajaron por Siria, Turquía, Egipto…


Durante la década de 1950, Agatha alternó las expediciones arqueológicas por el Próximo Oriente con la publicación de nuevas novelas y el estreno de comedias nacidas para batir plusmarcas.


Instantanea tomada en 1955 en el aeropuerto de Londres

Una abuela orgullosa posa junto a su querido nieto Mathew, hijo de Rosalind, y de su primer esposo, fallecido en la II Guerra Mundial, Mathew Prichard es el único nieto de la célebre escritora.


Esta imagen se tomó el 13 de septiembre de 1957, cuando se celebraba con una fiesta la función número 1998 de La ratonera y ésta se convertía en la obra más representada, ininterrumpidamente, de la historia del teatro inglés.

En cartel desde su estreno en 1952 hasta hoy, es una obra millonaria, por la que su autora no cobró un penique ya que cedió los derechos a Mathew Prichard, su nieto, que el día del estreno contaba ocho años.


Gran viajera, la escritora nunca dejó de viajar.

En la imagen, Agatha Christie junto a su marido Max durante una visita a Atenas en 1958





Un año antes de que se hiciese esta fotografía, que data de 1962, la UNESCO había certificado que Agatha Christie era la autora inglesa más vendida del mundo.

Pero más que en su éxito profesional, la dicha de Agatha residía en “estar casada con un arqueólogo, ya que, cuando más envejecía ella, más interesante resultaba para su esposo”.







La década de los setenta no pudo empezar mejor para Agatha. Se encontraba en la cumbre de su celebridad, y tras publicar su libro número ochenta, se disponía a celebrar su ochenta aniversario.
 


La Lista de Honores de Año Nuevo correspondiente a 1971 anunciaba la concesión a Agatha Christie del título de Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico. Galardón que no estaba nada mal para alguien que, como ella sólo se consideraba “una escritora corriente que, eso sí, trabaja mucho, como todos”.

Y distinción que se sumaba a la Encomienda de la misma Orden que había recibido en 1956.


Fue una mujer que disfrutó plenamente de la vida, sin seguir los mandatos de la sociedad a pesar de que fue criada bajo las rígidas costumbres victorianas de la época, hasta que falleció en 1976.

 

8 comentarios:

Victoria dijo...

Qué extraordinaria inteligencia!!!
Cómo podría conseguir acceder a su obra teatral?

Fernando dijo...

Su mejor obra teatral fue LA RATONERA, la obra teatral con mayor éxito de todos los tiempos, que estubo representándose durante muchísimos años. La editorial RBA sacó una edición de bolsillo de la obra este 2009 a un precio de unos 6€.

Otra de sus más célebres piezas teatrales fue UNA VISITA INESPERADA, de la cual existe una edición del año 1999 a cargo de la Editorial Plaza & Janés, y por el precio de 7€.

están son dos de sus mejores obras teatrales, del resto también existen ediciones, no te costará encontrarlas!!

MARIA IRAIDA MEZA FUENTES dijo...

GRACIAS A MI MADRE, CONOZCO LA OBRA LITERARIA DE ESTA GRAN Y BRILLANTE ESCRITORA, SIENTO GRAN ADMIRACION HACIA ELLA, POR SU INTELIGENCIA Y CREATIVIDAD, PARA LA TRAMA DE CADA UNA DE SUS NOVELAS, MI ADMIRACION Y RESPETO POR SIEMPRE, DEBO DECIR QUE NO ME ABURRO DE LEER SUS NOVELAS Y VER SUS PELICULAS.
ES, FUE Y SERA UNA DE LAS GRANDES ESCRITORAS DE TODOS LOS TIEMPOS.

Myri dijo...

A María Iraida: Es curioso, pero yo llegué de la misma manera a nuestra querida Agatha. Que hermoso legado nos han dejado nuestras madres ¿no?
Abrazos a todos los adictos a esta mujer :D

LuisM dijo...

Una persona tan interesante como su obra literaria, que conocí de adolescente y sigue en mi biblioteca en mi ancianidad.
Saludos.

LuisM dijo...

Una persona tan interesante como su obra literaria, que empecé a conocer en mi lejana juventud y sigo estudiándola a mis 85 años, ocupando un sitio preferente en mi biblioteca.
Saludos

Anónimo dijo...

Yo también la descubrí en mi juventud, me leí casi todas sus obras, me fascinaban, "Muerte en la vicaría, Diez negritos...",

Anónimo dijo...

Pues yo la descubrí en una feria del libro, el primer libro que tengo de ella es Muerte en las nubes y de verdad amo todo lo que ella ha escrito *-*